Menos Análisis, Más Vida (El arte de disfrutar lo que ya eres)
Si el miércoles hablábamos de lo agotador que es vivir en constante "reparación", hoy viernes quiero invitarte a cruzar la puerta hacia la recompensa. ¿Qué pasa cuando dejas de buscar lo que te falta y empiezas a disfrutar lo que ya tienes?
A menudo, como buscadores espirituales, nos olvidamos de que el objetivo de sanar el pasado es, precisamente, poder habitar el presente.
1. El alta espiritual
A veces nosotros mismos debemos darnos el alta. Decidir que, por hoy, no hay nada que biodescodificar ni nada que limpiar. Hoy solo hay un café que disfrutar, una planta que regar o un cuadro que pintar. El resultado de tu trabajo interno no se mide por cuántos cursos has hecho, sino por cuánta paz sientes en un viernes cualquiera.
2. La santidad de lo cotidiano
La verdadera espiritualidad no solo ocurre en el mat de yoga o en una sesión de Registros Akáshicos; ocurre en la cocina, en el jardín, en el abrazo a tus mascotas o en la charla con un ser querido. Ahí es donde la sanación se vuelve real. Si puedes disfrutar del sol en tu cara sin pensar en tu herida de rechazo, entonces ya has sanado.
3. Tu tarea para el fin de semana
Este fin de semana no te pido que medites una hora ni que escribas una carta de perdón. Te pido que:
Hagas algo por puro placer: Sin que tenga que ser productivo o sanador.
Observes la belleza: Mira tus manos, mira tu casa, mira el cielo. Todo eso es tuyo y es ahora.
Celebra tu avance: Mírate al espejo y dite: 'Gracias por todo el trabajo hecho, ahora vamos a disfrutar el paisaje'.
¿Qué actividad vas a hacer este fin de semana solo por el placer de vivir? Yo me dedicaré a mis plantas y a sentir la paz de mi espacio renovado. ¡Te leo en los comentarios!

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