La Justicia: aceptar lo que no podemos controlar
Hay una enseñanza que la vida termina repitiéndonos una y otra vez, aunque muchas veces nos resistamos a escucharla: No podemos controlar las decisiones de los demás. Podemos amar, aconsejar, acompañar, comprender e incluso intentar ayudar. Pero al final, cada persona tiene el derecho y la responsabilidad de elegir su propio camino. Y precisamente de eso nos habla la carta de La Justicia . Muchas personas creen que esta carta habla únicamente de justicia externa, de premios o castigos, de lo que es correcto o incorrecto. Pero para mí, una de sus enseñanzas más profundas tiene que ver con la responsabilidad personal. La Justicia nos recuerda que cada acción tiene consecuencias y que no podemos vivir la vida de otras personas por ellas. Cuando cargamos responsabilidades que no nos pertenecen A veces sufrimos más por intentar entender las decisiones ajenas que por las decisiones mismas. Nos preguntamos: "¿Por qué hizo eso?" "¿Qué habría pasado si yo hubiera actuado difere...