Cuando la tierra se mueve, también se mueve todo por dentro
He estado ausente durante estas dos semanas y hoy quiero contaros por qué. El 10 de agosto, a las 7:34 de la mañana, Colombia vivió un terremoto que nos sacudió mucho más allá de lo físico, yo vivo en una de las ciudades mas afectadas, mi querida Pereira. Yo estaba sola en casa cuando comenzó, sonó la alerta sísmica y, en cuestión de segundos, todo cambió. El ruido, el movimiento, las cosas cayendo, los gritos, la sensación de que la casa podía no resistir. Y ese pensamiento que aparece cuando el miedo es tan grande que no da tiempo a racionalizar nada: “¿este es el fin?” En esos momentos no piensas con claridad, reaccionas. Buscas a tus seres queridos, la angustia, el miedo, intentas protegerte y entender qué está pasando. Y cuando finalmente el movimiento termina, descubres algo que quizá nadie te explica: el terremoto puede haber terminado, pero tu cuerpo todavía no lo sabe. Después vino la preocupación porque no sabía nada de mis hijos, la falta de comunicación,todo estaba caí...