Cuando dejas de sentir: lo que pasa con tu chakra sacro
Hay momentos en los que no estás mal pero tampoco estás bien.
No hay tristeza intensa, pero tampoco disfrute.
Todo se vuelve plano.
En mi caso, llegó un punto en el que dejé de conectar con lo que sentía.
No porque no hubiera emociones sino porque era más fácil no mirarlas.
Ahí entendí el chakra sacro.
¿Qué es el chakra sacro?
Es el centro de tus emociones.
Tiene que ver con:
- Sentir.
- Disfrutar.
- Conectar.
- Permitirte placer y vínculo.
Cuando está en equilibrio, fluyes, cuando no, te bloqueas o te desbordas.
Cómo se desequilibra en la vida real
No lo notas como “energía”.
Lo notas así:
- Te cuesta sentir.
- O sientes demasiado y te saturas.
- Te desconectas de lo que te gusta.
- No disfrutas como antes.
- Evitas mirar lo que te duele.
Es una desconexión emocional.
Mi experiencia
Después de ciertas situaciones, me di cuenta de que no quería sentir.
Porque sentir implicaba:
- Recordar.
- Aceptar.
- Atravesar.
Y sin darme cuenta, me desconecté.
Pero al desconectarme del dolor también me desconecté del disfrute.
Cómo empezar a trabajarlo
1. Permítete sentir sin analizar
No todo lo que sientes necesita explicación.
Pregúntate:
¿Qué estoy sintiendo ahora?
Y déjalo ahí. Sin juicio.
2. Vuelve al placer simple
No hablamos de grandes cosas, algo pequeño:
- Una comida que te guste.
- Una ducha consciente.
- Música.
El disfrute también se entrena.
3. Expresa lo que llevas dentro
Escribir, dibujar, hablar.
Lo que no se expresa… se queda dentro.
El chakra sacro no se equilibra controlando.
Se equilibra permitiendo:
sentir, soltar y volver a conectar contigo.
Comentarios
Publicar un comentario